Para acompañar la vida y animar la fe
"El cuaderno de vida,
un instrumento para el acompañamiento apostólico”
PARA
DESCUBRIR LA VIDA DE LOS HERAMNOS CON LOS OJOS DE DIOS Y ASÍ ACOMPAÑARLOS MEJOR
Dios, que tiene un proyecto de salvación sobre el mundo y la historia, actúa en la finitud y en la ambigüedad de nuestra humanidad. El Espíritu del Resucitado, presente y trabajando en cada uno de nosotros, nos invita a encontrarnos con Dios en lo concreto de la vida, en lo concreto de la vida de las personas con las qu estamos y a colaborar con Él en su acción liberadora.
Un acto previo de fe nos anima: "Yo estará con
vosotros hasta el fin del mundo"
(Mt 28, 20). Y desde que Dios se
hace hombre la gracia y la naturaleza están como la levadura en la masa. Luego podemos mirar, aún los hechos más
sencillos de la vida, reconociendo esa presencia misteriosa de Dios en la vida
y descubrir la acogida o rechazo de Cristo y del Reino por parte del hombre.
La tradición bíblica, y sobre todo los salmos, lo mismo que
la tradición de la Iglesia, ha releído siempre la vida a la luz de la fe.
María
meditaba en su corazón y desde la fe las cosas que pasaban, hasta poder
descubrir las maravillas de Dios en las historia. Teresa de Ávila, al relato de su experiencia espiritual, le
pone el título: Libro de las misericordias de Dios". Como el Buen Pastor, nosotros,
catequistas, educadores en la fe o militantes cristianos queremos conocer más a
nuestro pueblo, a nuestra gente, porque los amamos, porque sabemos que el Reino
trabaja sus corazones día y noche y queremos orientar nuestra mirada desde el
Cristo del Evangelio y desde el Cristo que vive y actúa en la historia.
¿QÚE
ES EL CUADERNO DE VIDA?
El Cuaderno de vida es un instrumento que está al servicio
de la oración del apóstol como: Lugar de escucha, de obediencia del designio de
Dios sobre la historia. Lugar
de contemplación de Jesucristo y de la acción de
su Espíritu en la vida de los hermanos hasta alabar, dar gracias, interceder,
pedir perdón... Lugar de aprendizaje del
conocimiento de la vida de los pobres (a través de sus reacciones, de su manera
de hacer, de su cultura) descubriendo así la revelación del Reino escondida a
los sabios y revelada a los sencillos.
Lugar de unificación de
nuestra vida y del misterio de Cristo.
Lugar de conversión
permanente hacia Dios y los hermanos.
Lugar para acoger y compartir
esas maravillas de Dios con otros
hermanos.
PARA AYUDARTE PERSONALEMENTE Y EN EL GRUPO A ACOMPAÑAR
A LAS PERSONAS CON LAS QUE ESTÁS
1º Ver. Anota
lo más significativo de hechos sencillos, encuentros con personas de los grupos
en los que estás en la parroquia. Presta atención con objetividad -y con el
corazón- a lo que marca la vida de esas personas: acontecimientos, situaciones,
gozos, esperanzas, preocupaciones, compromisos que viven... Intenta descubrir
lo que hay en el fondo de su corazón y por qué, cómo lo viven...
2ºContemplar. Contempla
esta vida en lo que tiene de alegrías, sufrimientos, esperanza a la luz de la
Palabra de Dios con algún texto que veas que tiene relación, o con algún hecho,
actitud, palabra de Jesús, aunque no recuerdes el texto. Lleva eso a la plegaria: haz una
sencilla oración.
3º Actuar. Acoge
las llamadas del Señor a la conversión en tu vida para mejor acompañar a esas
personas y colaborar con la acción del Espíritu en la tarea que tienes
encomendada.